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Todo lo que necesita saber sobre el Botox en 2021

Mucha gente va a criticar, pero cada uno conoce la situación de su bello rostro, ¿no? Estoy SÚPER incómodo con algunas marcas y sé que el botox solucionaría temporalmente la situación, lo que haría que mi rostro sea más armonioso mientras trato la piel.

Tuve un problema hormonal grave, estoy reemplazando innumerables hormonas, incluida la GH, que está relacionada con el envejecimiento, y pasé meses sin poder dormir bien por la deficiencia de melatonina, y con eso, mi piel cambió mucho, mucho, mucho.

Con eso, el botox volvió a mi lista de prioridades. Luego, fui a leer algunas cosas sobre el tema y decidí hacer un post para aquellos que tienen las mismas “intenciones”.

¿Qué es el Botox?

Si antes el botox era un “tabú”, rodeado de mitos, hoy es súper conocido y popular, y precisamente por eso es tan importante saber qué es, de dónde viene y para qué sirve.

La toxina botulínica, conocida como botox, es producida por una bacteria llamada Clostridium Botulinum que genera relajación muscular al inhibir la acetilcolina, una sustancia química, en la unión entre la placa neuromuscular y el nervio.

Desde los años 80, el Botox se ha utilizado en el tratamiento de enfermedades neurológicas y oftálmicas relacionadas con la contracción muscular descontrolada o exacerbada.

Pero fue recién en los años 90 que el botox se empezó a utilizar como “cosmético” para tratar las arrugas, minimizándolas y haciendo más relajada la expresión mediante la relajación de determinados músculos.

En el pasado, se cuestionó mucho la toxicidad de esta sustancia, ya que es una toxina. Este cuestionamiento no procede por el simple hecho de que la dosis utilizada como “cosmético” es infinitamente menor (unas 1000 veces) de la necesaria para generar efectos tóxicos.

Además, la toxina botulínica tiene una acción localizada y genera una parálisis muscular temporal, que dura de dos a seis meses, tras la cual el músculo vuelve a su estado normal.

Su acción se inicia a las 48 horas de la aplicación del procedimiento, y sus resultados se aprecian hasta en 15 días, e incluyen la relajación muscular, lo que conduce al alisado de arrugas y marcas de expresión, y todo ello sin alterar la sensibilidad.

Es importante señalar que el botox tiene varios nombres comerciales y que la toxina botulínica se divide en subtipos, pero la que se utiliza en la medicina es la de tipo A. Existen varias toxinas botulínicas no destrializadas, con diferentes nombres y también características, dosis y eficacia propia.

¿Cuáles son las indicaciones de Botox?

Para uso estético, el botox tiene su uso indicado para suavizar arrugas y líneas de expresión facial, incluyendo el bigote chino, las arrugas en la frente, las arrugas entre las cejas, las patas de gallo, los surcos en la comisura de la boca y otros tipos de marca de expresión.

Es más utilizado para:

  • Arrugas entre las cejas, que dejan a la persona con un aire de severidad (¡como lo había hecho Dilma!).
  • Arrugas en la frente.
  • Patas de gallo en la zona de los ojos.
  • Para levantar las cejas.
  • Occidentalización de las mujeres orientales (para abrir los ojos).
  • Levantando la comisura de la boca.
  • Levantando la nariz.
  • Sonrisa gingival reducida.
  • Reducción de arrugas en el cuello uterino.
  • Mejora de las arrugas peribucales, común en fumadores.
  • Reducción de la flacidez y las arrugas horizontales del cuello.
  • Tratamiento de hiperhidrosis en manos, pies y axilas.

¿Cómo envejece el Botox?

Las arrugas tienen varias causas, como el tabaquismo, la falta de cuidado de la piel, la edad, la exposición excesiva al sol, entre otras. Sin embargo, es la contracción de los músculos faciales el factor más importante para su apariencia. ¿Sabes cuando frunces el ceño o cuando “encoges” toda la cara mientras te ríes? Todo esto, toda esta tensión local, contraerá gradualmente los músculos y generará arrugas en la piel.

Cuando se inyecta en estas marcas de expresión y arrugas, la toxina botulínica actúa como una especie de bloqueador neuromuscular, que actúa bloqueando la transmisión de los estímulos enviados por las neuronas a los músculos, lo que evita la contracción muscular. Dicho bloqueo es temporal, ya que el organismo, después de un tiempo, construye nuevas formas de transmitir los estímulos.

Para quienes tienen líneas de expresión, el botox es muy beneficioso porque, en primer lugar, actúa de forma preventiva, evitando que en la región donde se aplicó la contracción muscular y, en consecuencia, las arrugas. Además de actuar de forma preventiva, el botox actúa de forma reparadora, ya que suaviza las arrugas existentes, porque paraliza los músculos.

El procedimiento

Se recomienda la aplicación de botox a partir de los 25 años, y hay algunas recomendaciones a seguir.

1- ¿Quién puede aplicar Botox?

La toxina botulínica solo debe ser inyectada por médicos especialistas, quienes son profesionales que conocen la anatomía del lugar donde se aplicará la sustancia, así como las características de dicha sustancia. Es el médico quien analiza el rostro del paciente y determina los sitios de aplicación, ya que sabe dónde se puede aplicar y dónde no.

Así, lo ideal es que el botox sea aplicado por dermatólogos e incluso por cirujanos plásticos, nunca por esteticistas, así que consulta la información del profesional antes de someterte al procedimiento.

2- Lugar adecuado para el procedimiento

A pesar de ser un procedimiento relativamente sencillo, el botox no puede ni debe aplicarse en ningún entorno. Por el contrario, es necesario contar con una habitación que ofrezca un alojamiento adecuado para el paciente, que tenga asepsia de los instrumentos a utilizar y que sea lo suficientemente silenciosa para que sea posible tener la concentración adecuada.

Es importante resaltar esto porque la “última moda” es la fiesta del botox, aplicándose libremente a quien quiera, en ambientes de “fiesta”, sin la asepsia necesaria y por profesionales no capacitados para el procedimiento.

3- El procedimiento

La toxina botulínica se diluye previamente con suero fisiológico, momento en el que, unos 30 minutos antes de la aplicación, la zona donde se aplicará el producto recibe una crema anestésica a base de xilocaína, para reducir posibles molestias.

El médico delimita los lugares donde se inyectará la sustancia, y se utilizan tanto la jeringa como la aguja de insulina, que es muy fina. Después de inyectar el producto en lugares predeterminados, la región se limpiará con antisépticos.

Durante las siguientes cuatro horas, el paciente no puede acostarse y la actividad física está prohibida durante 48 horas.

4- ¿Dolerá?

La aplicación de botox es un poco dolorosa y puede dejar pequeños hematomas en la zona tratada, que tienden a desaparecer en cinco a diez días.

5- ¿Se han ido las arrugas de expresión?

Durante un período de hasta seis meses, las líneas de expresión desaparecen, pero después de ese período, es necesario realizar una nueva aplicación. Aquí vale la pena recordar que alrededor del 5% de las personas desarrollan cierto tipo de tolerancia con el uso continuado y, por lo tanto, no responden a la acción de la toxina. Por lo tanto, no debe volver a aplicar el botox hasta dos meses después de la última aplicación, lo ideal es que la nueva aplicación se realice seis meses después del último procedimiento.

6- ¿Existe alguna contraindicación?

El Botox no se puede aplicar a pacientes alérgicos o sensibles a cualquiera de los componentes de su formulación. Las mujeres embarazadas y lactantes, pacientes que padecen enfermedades inmunológicas, coagulopáticas o neuromusculares tampoco deben usar botox.

7- ¿Qué dosis se debe utilizar?

Así como es el médico quien determinará qué arrugas se van a tratar, es él quien determina la dilución y la cantidad a aplicar, siguiendo protocolos de tratamiento que indican el uso de la denominada dosis mínima efectiva.

8- Riesgos

Los mayores riesgos surgen del mal uso de la sustancia y la aplicación por parte de quienes no tienen indicación para ello. Si el profesional, médico, tiene formación y experiencia, la aplicación es absolutamente segura.

Lo que pasa es que muchas personas usan el botox y no se molestan en verificar las credenciales del profesional que está realizando el procedimiento. Peor aún, realiza el procedimiento con personas que ni siquiera son conscientes de la anatomía y vascularización, lo que puede derivar en errores graves, como pérdida de expresión, cambios faciales (como párpados caídos y elevación excesiva de cejas), pérdida de sensibilidad y muchas otras cosas.

Es, de hecho, un arma muy eficaz y segura para detener, al menos temporalmente, el envejecimiento, pero requiere responsabilidad y sentido común.

Responsabilidad a la hora de elegir un profesional calificado, que debe ser médico, por supuesto, que tenga conocimientos de anatomía y vascularización. Recuerda que lo que sale mal no tiene forma de esconderse, porque estará estampado en tu cara por lo menos durante cuatro meses, así que nada que buscar al profesional más barato, porque lo barato aquí, además de ser caro, puede salir bien. ¡feo!

Es de sentido común saber cuándo parar, saber dosificar las cosas, porque no es bonito tener el rostro completamente estirado e inexpresivo, como hemos visto últimamente, ¿no?

¿Alguien aquí ya ha solicitado? ¡Quería referencias del dolor, en realidad, porque no tengo ninguna resistencia al dolor!

 

Marta Aguirre

Escrito por Marta Aguirre

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